6 marzo, 2015

Encendiendo la chispa de la creatividad

Habilidades de descubrimiento (II): Cuestionamiento, creación de redes y asociación

Días atrás hablábamos de Observar y dibujar. Era el primero de una serie de posts inspirados en el libro El ADN del innovador, en los que nos proponemos analizar ciertas habilidades que nos pueden resultar muy útiles para conseguir nuestro objetivo: innovar.

¿Has estado observando a tu alrededor durante estos últimos días? ¿Has recogido información interesante? ¿Sabes cómo aprovecharla para innovar? En este segundo post, sobre la habilidad de cuestionamiento, te explicamos algunos truquillos para conseguirlo.

Lo primero que debes tener en cuenta es que aumentar tu conocimiento de la realidad y observar activamente es el primer paso para cuestionarla. El cuestionamiento es la habilidad innovadora que hace evolucionar las sociedades humanas. De hecho, los períodos más lúgubres de la humanidad siempre han coincidido con el cuestionamiento del funcionamiento de las cosas y la posterior represión de las nuevas ideas. Pensemos, por ejemplo, en las dictaduras del siglo pasado o en la Edad Media, un período en el que la gente no se planteaba vivir de manera diferente a sus padres, que a su vez habían vivido igual (¡de mal!) que sus abuelos, y así sucesivamente.

Al cuestionarnos la realidad, estamos dando el primer paso para mejorarla. Pero, ¿cómo cuestionan los innovadores el mundo que los rodea? Para los innovadores “cuestionar” es un modo de vida. Son personas que se preguntan por qué las cosas funcionan de una manera determinada y, sobre todo, qué pasaría si funcionaran de otra manera. La conclusión que obtienen de este ejercicio a menudo es que hay oportunidades para mejorar en casi cualquier producto, proceso, mecanismo o relación.

Connecting Brains - Habilidad de cuestionamiento

Pero no podemos hacerlo todo solos. Diversos estudios demuestran que las personas más innovadoras tienen una amplia y diversa red personal de contactos. La creación de redes o networking, por lo tanto, es una actividad vital para los innovadores. ¿Te has planteado si estás trabajando a conciencia tu red de contactos? El consejo de Connecting Brains es que, al menos una vez por semana, retomes el contacto con personas que conoces pero que están alejadas de tus círculos habituales. Sin duda, ellos te aportarán visiones de la realidad diferentes o complementarias a la tuya.

Gracias a estas relaciones puedes crear combinaciones extrañas que darán lugar a resultados maravillosos. ¿Qué podría aprender un gestor del tráfico metropolitano de un médico especialista en colesterol? ¿Y viceversa? La respuesta puede ser muy interesante.

Todos tenemos una nutrida red de contactos, y además observamos y cuestionamos sistemáticamente la realidad para mejorarla. El siguiente paso es asociar todos estos inputs con nuestras experiencias pasadas para obtener ideas geniales (o otuputs) y llegar a ser innovadores de nivel experto.

La asociación de ideas, conceptos, palabras, personas o distintas áreas de conocimiento es la chispa de creatividad. Imprescindible para encender la llama de la innovación.

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